La doctrina reformada nace de la Reforma Protestante del siglo XVI. Martín Lutero la inicia cuando, en el 31 de octubre de 1517, clava en las puertas de la catedral en la ciudad de Wittenberg, Alemania, sus 95 tesis con las cuales protestó, especialmente, contra las indulgencias establecidas por el catolicismo romano. De este hecho, nace una profunda reforma religiosa que arropó a Europa y luego al mundo.

Nosotros en Torre Fuerte, somos una iglesia de doctrina esencialmente reformada. Una iglesia esencialmente reformada cree en la continuidad de los dones del Espíritu Santo (como el de sanidad y hablar en lenguas), tiene música contemporánea (pero su letra está basada en la Escritura, y que ministre a Dios y no a los hombres). En cambio, las iglesias reformadas tradicionales son ortodoxas, se dejan regir por confesiones o credos (Bautistas, Presbiterianos, Metodistas), creen que los dones cesaron, incluyendo los de sanidad y hablar en lenguas, y su música no es contemporánea.

La doctrina reformada no define nuestra iglesia. El evangelio es lo que la define.

CINCO PILARES DE LA TEOLOGÍA REFORMADA (LAS 5 SOLAS):

  1. SOLA SCRIPTURA – solo la Escritura
    1. ASPECTOS GENERALES:
    2. La Biblia es el único fundamento.
    3. La Biblia es la única regla infalible y suficiente para gobernar los asuntos de la vida y la doctrina.
      • Este fue un principio que los reformadores levantaron junto con el principio de

Sacra Scriptura (“sui ipsius interpres”) que significa: las Sagradas Escrituras son su propio intérprete.  El Espíritu Santo que inspiró la Palabra, ilumina la mente del creyente para encontrar en la Palabra misma el significado de aquello que Dios quiso comunicar.

  1. Hoy se predica mucho, pero escasea la Palabra de Dios, como en los años de juventud del profeta Samuel.
  2. 1 Sam. 3:1 (NTV) Mientras tanto, el niño Samuel servía al Señor ayudando a Elí. Ahora bien, en esos días los mensajes del Señor eran muy escasos y las visiones eran poco comunes.

  3. Hoy proliferan los púlpitos, pero no la verdad en los púlpitos.
    1. IMPLICACIONES DE SOLA SCRIPTURA:
      1. La palabra sobre todas las cosas

    Salmo 138: 2 “… has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas” (RVR1960). Esto incluye a toda autoridad humana.

    1. La Biblia es la “autoridad final o la última corte de apelación en todo lo que afirma (o implica).”
    2. Es la fuente de autoridad máxima en materia de fe y práctica.

     

    1. La Palabra de Dios es la única fuente inspirada por Dios, originada en Dios y dada por Dios a los hombres; y al darla, esa inspiración llegó hasta nosotros de manera infalible; y esto es consistente con el carácter de Dios.

     

    • Cuando hablamos de Sola Scriptura también hablamos de “Tota Escritura”. Con esto queremos dejar sentado que toda escritura (cada palabra) ha sido inspirada por Dios y no solo porciones de ella.

     

    2 Timoteo 3:16: (LBLA) “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia.”

     

    1. La palabra traducida como inspirada es ‘theopneustos’ en griego, que implica exhalada; que ha salido de Dios en forma completa y no parcialmente, sino que toda escritura ha sido exhalada por Dios.

     

    2 Tim. 3:17 (LBLA) “…a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.”

     

    1. El hombre de Dios solo necesita la Palabra de Dios para estar completo.

     

    1. SOLUS CHRISTUS – solo Cristo
      1. ASPECTOS GENERALES:
        1. Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres.

     

    1. La salvación solo es posible por su vida, muerte y resurrección.

    Juan 14: 6 (LBLA) Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí”.

    1. IMPLICACIONES DE SOLUS CHRISTUS
      1. Vida de Cristo: Nadie ha cumplido la ley; solo Jesús logró hacerlo. La ley de Dios que Adán no logró cumplir y que ninguno de sus descendientes tampoco pudo lograrlo, Jesús la cumplió de principio a fin. Su vida, no solo Su muerte y resurrección, es importante para la salvación del pecador, porque los méritos de Su vida fueron contados a nuestro favor.

     

    1. Muerte de Cristo: Romanos 5: 8-10 8Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él. 10Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.”

     

    1. La muerte de Cristo fue:
      1. vicaria o sustitutiva
      2. propiciatoriaPropiciación es un término que viene del mundo secular. Implicaba el presentar una ofrenda a un dios pagano para calmar su ira. Entonces la muerte de Cristo fue propiciatoria en el sentido de que ciertamente Dios estaba airado con el pecado del hombre (Sal. 7:11).

     

    • Resurrección: 1 Cor. 15:12-19 “Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Y si no hay resurrección de muertos, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.”

     

    1. SOLA GRATIA – solo gracia
      1. ASPECTOS GENERALES
        1. Solo la gracia es el único método para salvación.

     

    1. Nuestra justificación y salvación, ambas, son solamente por la gracia soberana de Dios y no son dependientes de ninguna acción o condición que el hombre provea.

     

    Efesios 2: 4-9 (LBLA)4Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, 5aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), 6y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús, 7a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe”.

     

    • Desde que Adán y Eva desobedecieron a Dios, el ser humano ha dado evidencia una y otra vez de la maldad de su corazón. Solo la gracia de Dios ha podido seguir en búsqueda de un hombre que no busca a Su Creador y Redentor.

     

    1. Todas las facultades del hombre están teñidas por el pecado; su mente, su corazón, sus emociones, su voluntad y por tanto todas las obras de los hombres están teñidas por la maldad en el interior de sus corazones.

     

    1. Mucha gente está contando con ir a la presencia de Dios basado en sus buenas obras. Pero la salvación es un don; un regalo otorgado por gracia. La gracia excluye la posibilidad de que las obras de los hombres puedan contribuir a su salvación.

    Romanos 11: 6: “Pero si es por gracia, ya no es a base de obras, de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra”.

    1. Nosotros tenemos dificultad para concebir una salvación por gracia porque estamos muy acostumbrados a pagar por todo lo que hacemos. Por otro lado, trabajamos y recibimos un salario; hacemos un gran esfuerzo y recibimos una medalla al final de una competencia. Nos esforzamos al estudiar y al trabajar para escalar posiciones. Después de todo esto, cuando Dios nos ofrece Su salvación libre de costo, por gracia, no entendemos y ni siquiera queremos recibirla.

     

    1. LAS CARACTERÍSTICAS DE LA GRACIA DE DIOS
      1. La gracia de Dios es inmerecida.

     

    1. La gracia común y la gracia especial de Dios.

     

    1. La Gracia común de Dios es aquella que reciben todos los seres humanos independientemente de que sean creyentes o no. Es esa gracia común la que hace que el sol salga y la lluvia caiga sobre buenos y malos (Mat. 5: 45).
    2. Gracia especial – Especial, en este contexto, significa que unos la reciben y otros no.

    Lucas 4: 25-27: Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra; y sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.

    • La gracia de Dios es soberana.
      1. Esto es algo que Dios reveló a Moisés en una etapa temprana de la historia redentora: “tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión” (Ex. 33: 19).
      2. Sin embargo, el hombre se irrita cuando ve la soberanía de la gracia de Dios en acción. Observemos la respuesta del ser humano ante la explicación de Jesús sobre la sanación de Naamán, el sirio, y la alimentación de la viuda de Sarepta mencionados en el texto de más arriba:
      3. Lucas 4: 28-29 Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle.”
      4. El ser humano en su orgullo no tolera que la gracia de Dios sea soberana.

     

    1. SOLA FIDE – solo la fe

     

    1. ASPECTOS GENERALES:

     

    1. solo la fe el único medio para la salvación.

     

    1. Nuestra justificación delante de Dios es por fe en Cristo solamente y no por las obras.

    Efesios 2: 8-9. “Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.”

    1. IMPLICACIONES:

     

    1. Lo cierto es que no hay forma en que yo pueda entrar al cielo contando con mis propias obras, porque mis mejores obras están todas teñidas por el pecado.

     

    1. Desafortunadamente pensamos que la obtención de la salvación es sobre la base de nuestras obras porque no vemos lo malvado de nuestro corazón, porque el estado interior de nuestro corazón y de nuestra conciencia no nos permite verlo de otra manera.

     

    Romanos 3:25 “Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado…”

     

    • Somos justificados por gracia, pero el instrumento de justificación es la fe puesta en Él.

     

    1. SOLI DEO GLORIA – solo a Dios la gloria

     

    1. ASPECTOS GENERALES

     

    1. Darle toda la gloria a Dios debe ser nuestro deseo.

     

    1. Toda la gloria y todo el honor se deben a Dios solamente.

     

    “Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén.” Romanos 11: 36

     

    1. Todo es de Él. Él es el propietario de todas las cosas. David reconoció esa gran verdad: “Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan” (Sal. 24: 1).
    2. Todo es por Él. Todo ha sido hecho por Él y todo es sustentado por Él (Juan 1: 3; Heb. 1: 3 y Col. 1: 17).
    3. Todo es para Él. “Todo ha sido creado por medio de Él y para Él” (Col. 1: 16).

     

    1. IMPLICACIONES

     

    1. Esta frase “solo a Dios la gloria” tiene dos connotaciones distintas en cuanto al hombre y la salvación.

     

    1. En cuanto a la redención del hombre:
      1. Esta frase indica que, en la salvación, solo Dios recibe la gloria porque solo Él es el autor de ésta.
      2. Nosotros no cooperamos para obtener nuestra salvación (sinergismo), sino que ella es resultado de la obra de un Dios soberano exclusivamente (monergismo).
      3. La salvación es del Señor dice Jonás 2: 9.
      4. Y lo es de principio a fin: Dios llama, Dios regenera, Dios santifica, Dios preserva y Dios glorifica.

    Romanos 8: 28-30 (“la cadena de oro”): Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito. Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó.

    1. La segunda connotación de la frase “solo a Dios la gloria” tiene que ver con que nosotros fuimos creados para la gloria de Dios solamente.

     

    1. Creyentes y no creyentes y el resto del universo fueron creados con la intención expresa de glorificar a nuestro Dios.

     

    Isaías 43: 7 afirma ese principio: “a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a quien he formado y a quien he hecho”.

     

    1. Expresado de otra manera, la razón de tu existencia, la razón de tu trabajo, la razón de tu matrimonio, la razón de nuestra diversión debería ser primeramente para la gloria de Dios.

     

    1. El apóstol Pablo nos recuerda esta verdad de una forma aún más clara: “Entonces, ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Cor. 10: 31).

     

    1. La gloria de Dios es todo lo que Su ser refleja desde Su interior hacia fuera y Su gloria es también todo lo que Su creación refleja de regreso a Él. La creación es como un espejo que refleja la gloria del Dios que la creó.

     

    1. La gloria de Dios y el egocentrismo del ser humano – Nuestra teología confesional frecuentemente está centrada en Dios, pero nuestra teología funcional está centrada en el ser humano. En otras palabras, hacemos las cosas y decimos “gloria a Dios”, pero en nuestro interior, las hacemos con la intención de que alguien las reconozca y, si ese reconocimiento no ocurre, nos sentimos mal porque, en definitiva, lo que hicimos, lo hicimos confesionalmente para la gloria de Dios, pero funcionalmente para nuestra propia gloria.

     

    No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria” (Sal. 115: 1a).