Somos una iglesia cristiana evangélica. Lo que nos define como iglesia es el evangelio de Jesucristo. Lo más importante que todo creyente debe conocer es, ¿qué es el evangelio?

El Evangelio

Somos pecadores (Romanos 3:10-12). Como dicen las Escrituras: «No hay ni un solo justo, ni siquiera uno. 11 Nadie es realmente sabio, nadie busca a Dios. 12 Todos se desviaron, todos se volvieron inútiles. No hay ni uno que haga lo bueno, ni uno solo».

Dios creó todo perfecto pero el hombre pecó. Como creación, el hombre está bajo la autoridad de Dios y rinde cuenta a Dios. Todos hemos quebrantado la ley de Dios, por consiguiente, merecemos la justa ira de Dios como consecuencia por nuestro pecado. Pero Dios, en su misericordia, estableció un plan para salvar a su pueblo del pecado y de sus consecuencias. Este plan es el evangelio, la obra perfecta de Jesucristo, la cual nos da salvación y restaura nuestra relación con Dios. La salvación no es obra nuestra sino la obra redentora de Cristo por su pueblo. O sea, no depende de mí sino de Dios.

La obra redentora de Cristo

La redención es la obra salvadora de Cristo vista como un acto de «comprar de nuevo» a los pecadores para librarlos de su esclavitud al pecado y de Satanás mediante el pago de un rescate.

  1. Encarnación – Dios se hizo hombre en la persona de Jesucristo. (Juan1:14)
  2. Vida perfecta – Cristo nunca pecó. (Hebreos 4:15)
    1. Cordero sin mancha apto para ser un sacrificio agradable a Dios.
    2. Obedeció la ley perfectamente.
  3. Muerte – En la cruz Cristo tomó nuestro lugar y recibió la ira de Dios. (1 Pedro 3:18)
    1. Sacrificio Expiatorio – La cruz es un sacrificio que limpia nuestro pecado.
    2. Sacrificio Propiciatorio – La cruz es un sacrificio que satisfice la ira de Dios.
    3. Somos justificados – La obediencia de Cristo (Vida Perfecta) es imputada al creyente y Dios lo declara justo.
  4. Resurrección – Resucitó al tercer día (1 Corintios 15:4)
    1. La resurrección muestra que el Padre aprobó el sacrificio de Jesús.
    2. La resurrección muestra que nuestros enemigos (la muerte, el pecado, Satanás) han sido derrotados.
  5. Ascensión – Cristo ascendió al cielo. (Lucas 24:51)
  6. Sentado en el trono – Jesús está sentado a la diestra del Padre gobernando. (1 Pedro 3:22)
  7. Segunda Venida – Jesús regresará por su pueblo. (Hechos 1:11)

¿Cuál es nuestra visión?

Nuestra visión ha sido resumida de una manera simple para poder aprenderla y practicarla a través de la vida y función de la propia iglesia local.

Conexión con Dios – la gracia de Dios alcanzándonos

Conexión con la Palabra de Dios – la gracia de Dios haciéndonos crecer

Conexión con la gente – la gracia de Dios edificándonos en un cuerpo local

Conexión sirviendo – la gracia de Dios empoderándonos para servir

¿Cuál es nuestro tipo de gobierno?

Tenemos un gobierno compuesto por una pluralidad de ancianos. La Biblia nos muestra que hay tres términos sinónimos para denominar a los dirigentes de la iglesia local: Ancianos, pastores y obispos (Hechos 14:23, Tito 1:5-9, Hechos 20:17-28). Es muy importante que usted entienda, especialmente si viene de otra congregación, que NO tenemos un gobierno congregacional. Un gobierno congregacional es uno donde los miembros son los que toman las decisiones. En TFIC las decisiones son tomadas por el Equipo de Ancianos en consenso y unidad entre ellos. Hay un Anciano Principal o Pastor General que tiene la última responsabilidad en todos los asuntos concernientes a la iglesia local. De no haber un consenso o decisión unánime en el equipo, el Pastor Principal tendrá la responsabilidad de la última palabra. El liderazgo es escogido por este equipo, al igual que todos los asuntos doctrinales y de disciplina congregacional. Este mismo equipo se encarga de los aspectos financieros de la congregación y sirven para asegurar la sabia e íntegra administración e implementación de los mismos. La mayor parte de este equipo es bi vocacional y no reciben remuneración o paga alguna por su servicio.